martes, 28 de octubre de 2008

Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo.

Parece que ya llegó el invierno, pues hasta ahora no se había dejado notar el frío, ayer escuchaba en las noticias que nos preparásemos para una ola de frío.Ya mismo tenemos el braserito encendido, en casa lo ponemos debajo de la mesa del comedor con la ya tradicional ropa de camilla(pero claro son de esos eléctricos que tienen una resistencia).
Jo! que recuerdos me vienen de repente, cuando era pequeña, y mi madre en el patio de casa se disponía como todos los medios días invernales a soplar la copa, jaja si si, el brasero de cisco, parece que la estoy viendo con un trozo de cartón dándole aire para que las brasas cogieran cuerpo y encendieran, es como si lo pudiera oler, me encantaba el olor, mi madre como si de un ritual se tratara, todo lo preparaba antes de empezar, su instrumental, esa paleta metálica para remover el carbón y con extremo cuidado de no apagarlo cuando conseguía prender las brasas,(que habilidad tenía), el alcohol de quemar, el mechero tiznado que sólo usaba para encender la copa, así es como la llamábamos en casa,, el trozo de cartón, para darle aire y avivarlo para que las brasas no se ahogaran y el cisco... se sentaba en un taburete bajito y ala!! a encender la copa, luego la ponía debajo de la mesa camilla y caldeaba toda la estancia, aquella salita comedor, de esas casas viejas que sobrevivieron a la gran riada de Sevilla (1961) .Mi hermana que es muy friolera acaparaba toda la copa, y mi madre siempre la reñía porque decía que le iban a salir cabrillas en las piernas jjaja si si cabrillas, esos berdugones coloraos que salen por el calor, pero es que estos braseros calentaban tela marinera, tuvimos un chiguagua que el animalito un día cruzó por las ascuas y se quemó las patitas, pobriño mío, pitufín!! se llamaba así.
Por la noche para que no nos tufáramos( eso es lo que nos decía ella y mi abuela), siempre levantaba la ropa de la camilla y ventilaba todo, si el cisco se había apagado dejaba los rescoldos allí abajo, aunque la mayoría de las veces los sacaba de nuevo al patio,porque tenía miedo a que nos intoxicáramos con el monóxido con lo aprensiva que ella es y mi abuela lo mismo jeje. Me encantaba jugar con las cenizas, cenizas tan fina, recuerdo a una tortuga de esas milenarias que duran muchísimos años, la joía la teníamos por el patio a sus anchas y cuando veía el brasero fuera con las cenizas apagadas se metía dentro, yo creo que era por instinto como si quisiera poner huevos...
Cuando empezaba escasear el carbón o el cisco, íbamos a comprarlo al carbonero del barrio, un hombre que siempre conocí viejo y con la cara y las manos renegridas, fumando ese puro interminable que siempre llevaba en la boca, jooo!! sí es cierto ya no me acordaba de este hombre, de su rebeca grandota ,creo que llevaba bastón, no estoy segura,(ya murió hace muchos años) pero si recuerdo perfectamente el olor al entrar en la carbonería,me traen tantos recuerdos, reconozco que me gustaba espirar ese olor... tenia los carbones dispuestos allí como si fueran una frutería, en sus sacos algunos y esa pequeña pala dentro para cogerlo, y otro en sus cajas,o en montones bien ordenados con los precios donde el cliente elegía el carbón que quería y se lo servía en una de las bolsas de plástico que el propio cliente llevaba y a continuación el carbonero pesaba la bolsa, en esos pesos antiguos, rudimentarios .
Ains!! ya no se ve nada de eso, por suerte hemos avanzado mucho, llevamos una vida mucho más cómoda y confortable, pero... cuan te vienen ciertos recuerdos , uno se cuenta que hay cosas que no se deberían de perder,que recuerdos... añoranza de mi niñez.

3 comentarios:

Margarita dijo...

ayyy es que te he leido y me has traido muchos recuerdos pues somos de la misma quinta y del mismo barrio..
Yo tambien me acuerdo del carbonero.. con su rebeca grande y su puro.. como se llamaba? Paco quizas?
y ese olorcito al cisco de mi abuela .. que por cierto me daba dolor de cabezaaaa pero me encantaba estar en la copita...
como pasa el tiempo y parece que fue ayerrr
un besoo y gracias por traer esos recuerdos

Sally dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sally dijo...

Es verdad ya no me acordaba de que la copa levantaba dolor de tarro, pero y te acuerdas de quien le echaba a la copa lucema??, esas hierbas aromáticas para q diera olor, entonces si que tenia la jaqueca garantizada jiji, mi maDre no le gustaba echarle nada..
Ah!! y el carbonero, si no recuerdo mal creo q se llamaba Antonio..
un besaZO MIGAAA